Vereda de mariposas amarillas

Vereda de mariposas amarillas

El lago, en la mañana

Mariposas amarillas que no se dejan tomar foto

En Texas se vive con la vastedad. Se respira la anchura y la largura. La inmensidad del espacio en las praderas, las casas, los parques, las calles, todo. Y se aplica al nuevo lugar para hacer mis caminatas, un parque que es reserva natural de flora y fauna, Oak Point. Ahí hay amplios terrenos para montar a caballo, para correr, patinar, caminar, pasear al perro o sentarse bajo cualquier árbol a platicar o comer. Hay una ancha y perfecta vereda donde uno puede encontrarse fácilmente con coyotes, cerdos salvajes, víboras, tejones, mapaches, zorrillos, etc. Por el cielo, encima de mi cabeza, cruzan halcones e infinidad de pájaros.

Una veredita

Tal vez sea abril con su aire fresco y limpio, pero me ha tocado caminar seguida por mariposas amarillas en grupos o desperdigadas que como a todos me recuerdan a Macondo y José Arcadio Buendía. Me alegro de no ser alérgica, de poder respirar tanto polen y sonreír por estar viva. Lo mejor de esta mañana luminosa, reverdecida, llena de flores, es el silencio. Camino por la vereda de las mariposas amarillas y me encanta ese silencio. Los sonidos humanos, ausentes. Sólo los de la naturaleza. Arroyos de torrentes serenos se oyen en el fondo e insectos impertinentes. Voy caminando con un fuerte viento que mece las ramas de viejos álamos y encinos gigantes. Me gusta oírlos, me gusta verlos bambolearse, me gusta sentirlos acompañándome. También hay un lago donde  con suerte puede atraparse algún pescado. Está rodeado de florecillas y maleza y mientras uno lo rodea, se oyen tenues zarandeos de peces en sus aguas y las olas pegando contra piedras y troncos.

Flores silvestres

Es extraño cómo se me olvida el rumor de la ciudad, de los carros, cómo dejo de lado los asuntos de mi vida y me sumerjo en la fantástica vastedad de todo este silencio, de este pedacito de la obra perfecta de Dios.

 

 

Advertisement

Acerca de Yolanda

Mujer que sigue aprendiendo en el camino a ser feliz y disfrutar esta maravillosa vida sin excepciones. Entre mis placeres no faltan la literatura, los libros en general, la música, el cine y la gente que quiero.

3 respuestas »

  1. caminé contigo, aspiré el aire de la primavera y no escuché un solo ruido de coches; las mariposas amarillas revolotean en mi cabeza todavía, y tus pasos resuenan a mi lado.
    Olvidaste mi (o sea de Emiliano) cañita de pescar rosa, quizá atrape un pez mientras te tropiezas sigilosamente con un coyote.
    Gracias por invitarme a pasear contigo.

  2. Que bueno que te animaste a escribir otra vez en tu Blog. Nos gusta tu estilo. Animo. Un abrazo desde Xalapa, Ver.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s