Nada ha pasado. Simplemente que estamos viviendo uno de los peores ejemplos de la impunidad mexicana. Del desorden mexicano. Del descuido nacional. Del desaseo doméstico. De la incapacidad y discriminación social interna. Se exhibe a los cuatro vientos la negligencia oficial y particular. A un mes y medio de la tragedia de la guardería ABC, aún no hay encarcelados ni culpables. No se procura justicia en Sonora. No se admite y menos se sanciona la corrupción ni con la pérdida de 48 vidas. No hay voluntad ni prisa por hacer justicia.
No se ha tomado en cuenta todo el enojo ciudadano que aún sigue vivo. No hizo mella el dolor ni el enorme peso de la desgracia. Nada ni nadie se inmutó al descubrir el horror de que el IMSS pone las vidas de cientos de miles de niños en manos de particulares que sólo buscan un cheque mensual fácil. No pasó nada cuando nos enteramos de todos los interesados en los negocios de las guarderías subrogadas con los mismos apellidos ilustres: Bours, Téllez, Gómez del Campo y hasta Colosio. Vaya, hasta una hija del narcotraficante ‘Mayo’ Zambada. (más…)