EL CÁRTEL DE LOS INTOCABLES

Hay de Familias a familias (Fisgón, de La Jornada)

Hay de Familias a familias (Fisgón, de La Jornada)

Van 44 niños muertos. Una veintena más están graves en hospitales de Sacramento y Guadalajara. No se aguanta todo el luto, la indignación, el dolor que enrarecen el aire e invaden a la gente que no haya salida a tanta rabia y tantas preguntas. Se explayan en cartas públicas, programas de radio, conversaciones domésticas. Temen que la impunidad vuelva a ser la única respuesta a este infanticidio. Esa impunidad que conocen de sobra.

A casi cinco días de la tragedia que mantiene al mundo conmovido por la pérdida de tantos pequeños, hasta hoy dieron la cara públicamente los propietarios de la guardería ABC y sólo lo hicieron para lavarse las manos y la imagen, deslindarse de toda responsabilidad y representar una repulsiva parodia donde apenas mencionaron a las víctimas.

Sólo habló Antonio Salido Suárez, quien leyó el guión en cinco minutos, a nombre de su esposa Marcia Gómez del Campo Tonella, de su cuñada Sandra Téllez Nieves y su marido Alfonso Escalante Hoeffer y de Gildardo Urquídez Serrano. Evidentemente asesorados por consultores de imagen, todos vestían de blanco y las mujeres lucían sin maquillaje, con el pelo recogido y una actitud cabizbaja. Prístinos lucían ellos.

Seguramente presionados, Salido y Escalante renunciaron hoy a sus cargos de director administrativo de la Secretaría de Infraestructura y  subsecretario de Ganadería del gobierno estatal, respectivamente. Urquídez, que se sepa, no ha renunciado a la secretaría de finanzas del PRI en Sonora.

Estos sonorenses de ‘estirpe’, como se ve, no sólo detentan puestos públicos de alto nivel sino que también consiguen licencias, permisos, subrogaciones del IMSS, negocios, concesiones, etc. Es la élite local. Forman parte de un círculo de poder. Son los descendientes de las ‘‘buenas familias’’ (con muy malas costumbres) que se han amafiado en una especie de cártel que opera las nuevas rutas de los recursos oficiales y privados, siempre a su favor. Nada más entre ellos se rebanan las tajadas de todos los pasteles, por eso es fácil desenmarañar la red de complicidades porque todos están emparentados por matrimonio, lazo sanguíneo o compadrazgo. Desde el gobernador, el alcalde de Hermosillo hasta los funcionarios estatales de más alto nivel, pertenecen al cártel de los intocables.

Por eso en Sonora aún no hay responsables por la tragedia. Se ‘‘investiga’’ como no queriendo ser competente, se ‘‘informa’’ como empequeñeciendo la dimensión de la desgracia. Se miente sin temor y sin pruebas. Se oculta, se omite, se ignora a la gente.

Se oye a un gobernador intentando torpemente de desviar la atención hacia el IMSS o el municipio. Responde arrogante a los periodistas que no respeta. Desconoce el mérito de los ciudadanos heroicos que salvaron vidas desinteresadamente. Rehúye responder sobre la instalación mortal de la guardería. Y no convence a nadie, porque miente. La mentira oficial que también conocemos de sobra.

Bours, como parte de ese rebaño, evitará que se destape la cloaca de complicidades, influyentismo y corruptelas que se practican en los círculos de poder desde hace muchos sexenios. Impedirá a toda costa, como lo está haciendo, que los intocables en la tierra de Plutarco Elías Calles reciban un rasguño.

Por eso no hay apuro en esclarecer nada. Para ese cártel, los 44 niños fallecidos y el resto de pequeños afectados en el incendio pertenecen a estratos de clase media y baja que no cuentan, que no valen, que no están incluídos entre la ‘‘gente bien’’.

Y se solapan unos a otros porque los miembros del cártel están metidos hasta la cocina en las estructuras del gobierno, económicas, partidos políticos, instituciones y organismos y si no, presionan por ser parte de cuanto consejo administrativo, ejecutivo y directivo exista en la entidad, los que poco a poco van invadiendo con su parentela.

Por supuesto que los propietarios de la guardería ABC son culpables de la tragedia. Operaron  un galerón industrial que en 8 años nunca adecuaron para ser una estancia infantil.  Lo usufructuaron manteniendo el máximo de ganancias con el mínimo de inversión, claro, al cabo que se trata de niños humildes, en su lógica elitista. No le construyeron ventanas, accesos, salidas, patios, jardines, nada. Nada. Dejaron la galera como si fueran a almacenarse  animales o productos y no niños que merecían un espacio agradable, ventilado y hermoso.

En su conferencia de prensa-parodia, ellos aseguran que el galerón cumplía con todas las regulaciones y permisos. Como si no supiéramos que con un billete se arregla cualquier inspección o dificultad que no cuadre. Por favor.

Hoy escuché a un comentarista nacional que expresó su asombro porque los dueños de la guardería no han sido ‘‘arraigados’’ a estas alturas, en manos de la ley. Qué iluso. No sabe que pertenecen al círculo de los intocables. A ellos no se les exhibe en situaciones vergonzosas como a los delincuentes comunes y pobres que vemos sin camisa, golpeados y humillados aun antes de que se les dicte una acusación legal.

Los tres socios de la guardería ABC deben ser acusados formalmente del siniestro y encarar todas las consecuencias que se deriven. También debe buscarse a los arrendatarios responsables del  almacén de hacienda y crédito público donde se originó el fuego. Además deben rendir cuentas las autoridades municipales si no existe un hidrante público cercano, si realizaron inspecciones fraudulentas, si falló el auxilio de emergencia y si se encuentran más irregularidades que contribuyeron a esta terrible desgracia.

¿Cómo exigimos que rindan cuentas? ¿Cómo exigimos que el IMSS, el ISSSTE y demás dependencias nos digan cómo y a quiénes subrogan las guarderías? ¿Cómo exigimos que se investiguen también a las mafias de intocables en los estados? ¿A los mismos, a los amigos del partido en turno? ¿Cómo abrimos los espacios para que las posiciones de gobierno se democraticen y sean ocupadas por quienes deben ocuparlas, aunque sean campesinos, obreros, pequeños empresarios, profesionistas de clase media y baja, académicos, maestros, etc.?

Definitivamente hay que hacer algo con esta indignación. La sociedad civil tiene la respuesta en su conjunto. Tiene que haber un comienzo para despertar  la conciencia y el valor civil, para exigir, denunciar, ejercitar nuestros derechos, recobrar nuestra dignidad ciudadana e identidad social. Para obligar a que nos digan la verdad. Para que termine la impunidad.

La tragedia en Hermosillo reclama justicia. Los hermosillenses, sonorenses, los padres dolidos por la pérdida, todos, reclamamos justicia. Tiene que llegar el momento en que se empiece a practicar la democracia que todavía no llega a la realidad de los mexicanos. Y ya urge.

Acerca de Yolanda

Mujer que sigue aprendiendo a ser feliz en el camino y a disfrutar esta maravillosa vida sin excepciones. Mis placeres son la literatura, los libros en general, la música, el cine y la gente que quiero.
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Una respuesta a EL CÁRTEL DE LOS INTOCABLES

  1. Coyito Frías dijo:

    Yolanda, tienes una fluidez admirable en tus notas. Definitivamente hubo negligencia en todos los niveles, es muy lamentable ver como a estas alturas no hay ningún responsable. Te felicito por tu nota. Saludos.

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