JUSTICIA YA.

Una imagen vale más que mil palabras. (Foto de F. López González)

En Sonora no hay justicia. (Foto: Francisca López González)

La burla oficial sigue. Golpea como una dura bofetada a toda una sociedad que se resiste al olvido y a dejar impune la muerte de 48 niños por una serie de corruptelas, complicidades e ineficiencias. A casi un mes de la tragedia, las autoridades federales y estatales aún permanecen paralizadas. Ciegas y sordas,  dilatan y evaden la impartición de justicia. Ignoran el dolor ciudadano que arrecia y la  indignación social que crece porque no se ve ninguna voluntad de aplicar la única solución inmediata: impartir justicia. Y para cumplir este clamor del pueblo sonorense, prácticamente tendría que realizarse una redada de culpables en los tres niveles de gobierno y también de particulares, quienes en este caso, serían sin duda todos los propietarios de la guardería ABC y otros implicados como el arrendador de la bodega.

Se han visto acciones aisladas y torpes para acallar el descontento ciudadano, como la del gobierno federal que ordenó dos órdenes de aprehensión contra las coordinadoras zonales del IMSS, Irma Díaz y Yadira Barreras. Ninguna cuenta entre sus obligaciones ni tenía relación directa con las medidas de seguridad de los inmuebles subrogados, sino que sus funciones eran  supervisar el cumplimiento de programas pedagógicos, administrativos y el abastecimiento de materiales de seguridad para los niños dentro de edificio. En ellas no recae la revisión de la calidad ni materiales de construcción de las instalaciones. Por eso no se entiende que no se haya acusado al jefe de ellas, o sea al responsable de las guarderías en Sonora ni al arquitecto encargado de supervisar el cumplimiento de las normas de edificación. ¿Por qué? Tampoco se han girado responsabilidades a Juan Molinar Horcasitas ni a Daniel Karam. Y de ellos para abajo en la escala. Tampoco se nos ha dicho a quiénes se otorgan las subrogaciones, en qué situación están el resto de guarderías del país ni por qué nadie sancionó el incumplimiento de los cambios recomendados a los dueños de la guardería ABC desde el 2005. ¿Qué hace pues el IMSS sobre la tragedia de Hermosillo, qué ha hecho?

En cuanto al gobierno de Sonora, es una vergüenza el remedo de justicia con que han tratado de disfrazar su corrupción e ineficiencia. La procuraduría estatal solicitó 7 órdenes de aprehensión, detuvieron a todos los individuos que son trabajadores de la bodega donde se inició el incendio, luego éstos salieron libres pagando fianzas de 20 mil pesos por cabeza y ahora nuevamente decidieron volver a aprehenderlos. No atinan a ejercer un mínimo de seguridad, no pueden garantizar la aplicación de la justicia ni disimulan que Eduardo Bours está gobernando sólo para unos cuantos y le importa un bledo el pueblo. La desgracia en sí, la ineficiencia en cómo no han resuelto el caso y la dilatación ridícula de la justicia, resultan suficientes motivos para que el gobernador renuncie a su cargo inmediatamente. Eso si tuviera dignidad. Y ya libre de su cargo, debería también ser sometido a la ley para fincarle responsabilidades del infanticidio. Eso si hubiera justicia y se respetara la ley.

En el último tramo de su sexenio, Bours nunca tuvo voluntad de ‘‘investigar’’ ni hacer justicia. Mejor quiso ‘‘arreglar’’ las cosas del único modo que sabe, con dinero y creó un fondo para otorgar a los padres de las víctimas un consuelo económico que luego se los condicionó a cambio de inhabilitarlos para entablar demandas. La clásica truculencia priísta. Están incapacitados para actuar con honestidad. Si no, ¿por qué no se muestra cabalmente la ‘‘investigación’’ hasta este punto? ¿Podemos saber sobre sus pesquisas, conocer su táctica inquisidora, saber a cuánta gente han sometido a interrogatorios y qué han dicho, qué han hallado en sus observaciones de campo? ¿Por qué nadie nos mostró el ‘‘cooler’’ quemado, las piezas achicharradas, por qué no elaboraron un power point para demostrar cómo es que un cooler se quema, por qué no nos presentaron la principal evidencia que originó el fuego? ¿por qué el jefe de los bomberos no ofreció la información experimentada sobre el incendio? ¿por qué se han tardado tanto en llegar a una conclusión? ¿por qué no nos explican por qué el gobierno sonorense pagaba más de 497 mil pesos al mes por la renta de la bodega de la secretaría de hacienda estatal, como consta en sus propios documentos? ¿Por qué refrigerar una bodega para placas, papeles y vehículos? ¿Por qué pagar tanto a los dueños de la bodega, también parientes de los subrogantes de la guardería ABC pertenecientes a la familia Urquídes? ¿Por qué?

¿Por qué tres semanas y no actúan? ¿Por qué no escuchan el reclamo de justicia, el grito de indignación social? ¿Por qué no hay sensibilidad a la tragedia más terrible de que se tenga memoria en Sonora? ¿Por qué se le da lectura política a la muerte de 48 niños? ¿Por qué sigue habiendo impunidad? ¿Por qué no se han girado órdenes de aprehensión contra los dueños de la guardería: Marcia Gómez del Campo Tonella, Gildardo Urquídes Serrano y Sandra Téllez Nieves? ¿Por qué no se aprehende al propietario de todo el galerón que albergaba la bodega de hacienda y la guardería? ¿No es él el responsable de las malas condiciones del ‘‘cooler’’ asesino?

¿Y la justicia donde está?, se leía en muchas camisetas de la gente que participó en la cuarta marcha multitudinaria para pedir justicia el sábado pasado. Doce mil almas indignadas por la impunidad y la ausencia de justicia que se han convertido en una injusticia absoluta que nadie atiende, que a nadie importa. En casi 4 semanas, los gobiernos federal ni estatal han podido ejercer un acto de justicia que alivie el agravio por 48 muertes causadas por la corrupción y la cadena de complicidades oficiales. La impunidad no puede aceptarse. El olvido no, tampoco puede aceptarse. Los culpables deben ser castigados ya. Deben rendir cuentas a la sociedad y las autoridades deben exigírselo.

Una tragedia de esta magnitud debería ser un ejemplo de unidad, de convergencia entre los tres niveles de gobierno para tratar de hacer justicia y no perderse en discusiones estúpidas como las que escenifican Eduardo Bours y Fernando Gómez Mont, señaló un académico durante la marcha del sábado.

También los padres de los menores fallecidos tienen razón. ‘‘Hay que gritar, no nos dejemos’’, clamaba Martha Méndez, quien denunció que los trataron ‘como perros’ en el IMSS de Guadalajara, al que la dependencia encabezada por Daniel Karam los envió sin ninguna razón cuando estaba la opción abierta de ir a los mejores hospitales del mundo para el tratamiento de niños quemados, los Shriners. ¿Por qué? Ella también reveló que el nosocomio tapatío no está terminado, que aún hay albañiles construyéndolo, que el personal es novato, que los mantenían desinformados e incomunicados.

Raúl Álvarez, el papá de Ximena que murió a consecuencia del incendio, tuvo que tatuarse la imagen de su hija en la espalda para así traerla consigo toda su vida, ya que se la arrebataron físicamente de su lado. La corrupción imperante lo despojó de lo más preciado.

‘‘Jugaron a ser Dios’’, señaló otra de las madres, en testimonios que desgarran porque se siente el dolor, la desesperación, la impotencia, la debilidad ante la corrupción de la política y los gobernantes que siguen protegiéndose a sí mismos para que la impunidad siga perpetuándose. No hay voluntad de cambio, no hay interés en deshacer una práctica que a ellos los beneficia. Por eso se tapan los ojos y los oídos. Por eso ningún nivel de gobierno ha reaccionado a la desgracia, nadie arriesgará sus puestos por buscar justicia para estos niños que son víctimas, mártires de la corrupción que ha venido sucediendo en todo el país a lo largo de décadas.

Esta parálisis oficial y la falta de impartición de justicia ha evidenciado claramente que vivimos un libertinaje gubernamental, en el que se puede toda clase de impunidad, de que se puede violar cualquier ley bajo el escudo de cualquier mentira, se puede engañar a la gente sólo cobijados en una investidura oficial, se pueden ignorar los daños a la ciudadanía si los originaron las pifias gubernamentales arcaicas, se puede dilatar todo tipo de justicia escudándose en pretextos como el de que las investigaciones continúan, todavía se puede ignorar la indignación social por más terrible que sea la causa como la muerte de 48 niños.

La tragedia de la guardería ABC ha evidenciado que se puede mentir públicamente, se puede omitir, se puede ignorar, se puede callar sin que pase nada. Se puede hacer lo que se venga en gana si se detenta el poder, si se manda, si se controla a todos con amenazas de aprehensiones, pérdida del empleo o desprestigio. Se pueden comprar alabanzas escritas, escuchadas, vistas o digitales y acallar cualquier voz y ojos críticos. Se puede vender una imagen política que todavía es lo único suficiente para ascender al ‘siguiente nivel’ en la escalera política y aspirar hasta la presidencia del país si se realiza una buena campaña de marketing que no implica que se sea lo que se difunde. Se puede ser un patán en la realidad y un buen político en el teatro de la tragicomedia mexicana, donde ni Shakespeare hubiera creado los personajes que actualmente nos gobiernan. Se puede todo hasta la burla de no hacer nada por procurar la justicia en Hermosillo.

Justicia sería esto: renuncias de Eduardo Bours, de Daniel Karam, de los encargados de supervisar la construcción de inmuebles que alberguen guarderías, de quienes otorgan las subrogaciones, aprehensión inmediata de los propietarios de la guardería ABC, del dueño de la bodega, del director de protección civil del municipio de Hermosillo, de los inspectores del edificio. Que se finquen responsabilidades a todos los que permitieron que desde el 2005 permanecieran las violaciones en la guardería ABC, además que se revisen las condiciones de subrogación del IMSS, que se castigue ejemplarmente a quienes no procuren la máxima calidad de cuidado a los niños en las guarderías.

Basta de negligencia criminal. Basta de impunidad. Justicia ya.

Acerca de Yolanda

Mujer que sigue aprendiendo a ser feliz en el camino y a disfrutar esta maravillosa vida sin excepciones. Mis placeres son la literatura, los libros en general, la música, el cine y la gente que quiero.
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3 respuestas a JUSTICIA YA.

  1. AM dijo:

    Felicito a la muchacha que tomo la foto: Francisca López González. La frase “Nada ni nadie por encima de la ley”, que según algunos amigos de Sonora fue una promesa de campaña del hoy gobierno de su Estado, se ha convertido en una burla, y en un símbolo de impunidad y corrupción durante los años de su mandato. Que lástima que la cosas no cambiarán en estas elecciones, porque de acuerdo a comentarios que he recibido, en aquel estado el nuevo gobernador será o del PRI o del PAN, que para el caso es la misma: el negocio familiar por encima de los intereses de la comunidad; la corrupción y la impunidad por encima de la legalidad y la honestidad….

  2. Jorge F. V. dijo:

    si se le hubieran quemado 48 caballos a serrano le hubiera pegado un infarto, ademas de culpar a la sociedad protectora de animales por no haber estado ahi, los sonorenses tendriamos que ir a la carcel. pero como son los niños los afectados, entonces el asunto es negociable. tienes razon amiga,,,cuanta criminalidad “son hombres con garras y se duda que sean humanos”. gracias por hacer pensar.
    Jorge

  3. guadalupe dijo:

    Yolanda, desde Paris me estremezco y me indigno de la indiferencia de un gobierno, sobre todo del presidente municipal con el cual compartí aula y residencia en París, viajan, se ilustran en Europa y no aprenden nada de los derchos humanos, de la justicia social y de todo lo que tiene que ver con lo humano, hasta donde hemos llegado en Mexico para seguir con esta indiferencia, y seguir permitiendo tanto atropello, después dicen que “nadie nos quiere fuera de Mexico”, el odio y el racismo están dentro del país, sobre todo del racismo económico, los pobres no cuentan, los indios menos. Y nuestra iglesia qué ha dicho? el arzobispo ha dado una misa popular, como suele hacerlo en los bautizos de esos adorables niños con apellidos muy sonorenses?, ese es otro punto más de que hay que hablar y eso será en mis próximos correos, Yolanda desde Paris un fuerte abrazo y espero ver si coincidimos este verano, besos
    Guadalupe

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