JUSTICIA O NADA

Recuerdo perfectamente el caos, el dolor, la desesperación de hace un año, cuando se fueron filtrando las primeras noticias de la tragedia de la guardería ABC. A través de twitter, alguien tuiteó después de las 3 de la tarde que había decenas de niños fallecidos en un incendio en una guardería de Hermosillo. No podría creer el horror de la tragedia. Comenzó a fluir la información y las búsquedas angustiosas de los padres por sus hijos en hospitales, la unión de esfuerzos de taxistas, voluntarios, personal médico, familias enteras para ayudar, encontrar, salvar a los pequeños, todos menores de 4 años. La ciudad cambió para siempre con esta tragedia. Y los niños nos siguen doliendo a todos como si fueran nuestros hijos.

Ya pasó un año y no vimos la mínima intención de hacer justicia sobre la tragedia de la guardería ABC en Hermosillo. Es la impunidad absoluta que debería avergonzar a México y que lo exhibe como un país donde realmente la vida no vale nada. Mueren 49 niños  en una guardería subrogada por el IMSS a particulares irresponsables y no pasa nada. Tampoco cuentan las decenas de pequeños que quedaron vivos, pero heridos de por vida por el terrible incidente que nos marcó a todos con un dolor que no se va, que no se quita, que no se olvida.

México es un país que se ha vuelto una trampa para sus propios ciudadanos, quienes no tienen acceso a la seguridad de vivir bajo un regimen judicial eficiente, aceitado solamente por las leyes y la Constitución. Los representantes de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial son una masa lerda que vive ajena a la estructura social y su funcionamiento porque cualquier asunto lo abordan sólo pensando en el saldo político-partidista que obtendrán. Se enranció la impartición de justicia en todos los niveles, particularmente hacia los más desprotegidos social y económicamente. Sus demandas y exigencias no se oyen, no se ven, no se sienten. Se ignoran, se disimulan, se pasan por alto, se apuesta a la fórmula del olvido histórico. Hasta el ”ilustre” arzobispo de Hermosillo, Ulises Macías, en vez de ponerse del lado de las víctimas y sus familias, les pidió ”olvidar y perdonar” en lugar de unirse al grito por justicia. ¡Qué vergüenza!

Hay una vil descomposición de los valores humanos entre quienes ejercen la función pública en general, cuyos representantes están sumidos en una modorra institucionalizada perfecta para preservar un país donde parece no estar pasando nada que favorezca a la población civil. La fallida guerra contra el narcotráfico ha sido la madre de todos los fracasos, pero le ha dado una causa al gobierno del actual presidente mexicano que como un Napoleón azteca quiere destronar el poder del narco prácticamente sin una estrategia inteligente, con un ejército infiltrado por los carteles y con cuerpos policiacos corruptos e inexpertos. Se enfocó en una guerra perdida de antemano que sólo introdujo el terror social en México, en lugar de enfocarse en emprender una batalla definitiva contra la pobreza y el desempleo. ¡Qué vergüenza!

A un año, Hermosillo tiene el dolor vigente de una profunda herida por la muerte de 49 niños, pero también germinó una enorme rabia por la impunidad que puede ser aún más dolorosa que la misma muerte. La justicia no llega, nadie levanta un dedo para castigar la negligencia, la corrupción, nadie investiga, nadie responde a los argumentos de un grupo de padres coherentes y que viven en el filo humano de la terrible experiencia de perder a un hijo. La indiferencia es contra todos, contra todos los mexicanos, contra el presente y el futuro de una patria cuyos gobernantes parecen no reaccionar a nada. Un país que no puede otorgar justicia a sus ciudadanos es un país fallido, es una nación perdida, sin rumbo, sin sentido de orden ni dignidad. ¡Qué vergüenza!

En estos momentos está llevándose la marcha de miles de personas en Hermosillo conmovidas por la peor tragedia que se recuerde en esta ciudad. Ha habido muchas de esas marchas en un año, en las que se ha exigido justicia a gritos, a llanto puro, a pura rabia en el alma, pero los impartidores de justicia nada oyen, nada ven, nadie actúa.  ¿Hasta cuándo, hasta cuándo? ¿Cómo se presiona en México para que se haga justicia?

Se necesita hallar responsables de la tragedia de la guardería ABC. Se requiere castigar a los culpables de 49 muertes, sean quienes sean.  Es todo lo que importa. Días de luto nacional o promesas oficiales no sirven ya para nada.

Acerca de Yolanda

Mujer que sigue aprendiendo a ser feliz en el camino y a disfrutar esta maravillosa vida sin excepciones. Mis placeres son la literatura, los libros en general, la música, el cine y la gente que quiero.
Esta entrada fue publicada en La cotidianidad. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a JUSTICIA O NADA

  1. javier ruiz dijo:

    que tal Yolanda, ayer los vi en un programa nocturno y no me aguante lasa ganas de buscarlos para saludarlos…

    que la sigan pasando bien y estamos en contacto…

  2. Jorge dijo:

    Lo dice este gran pensador George Bernard Shaw :
    “Los políticos y los pañales se han de cambiar a menudo… y por los mismos motivos.”
    o como dijera Mario Benedetti “el suicidio de un politico no es ninguna solucion, pero algo es algo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s